Cáscara

Dimecres, 17 Octubre 2007 per engatussada

Se nos echa el invierno encima a los que nos hemos quedado en la ciudad de las luces. Me rehúso a caer en depresión pese a que el tiempo acompaña y en las horas sin luz empiezo a sentirme cual verdilingüe extraterrestre. Agito confiadamente mis antenitas al viento. Oh, la crisálida se quiebra. Doy golpecitos neuróticos a las ventanas del tren y me crujen los huesos. Me muerdo las uñas más que nunca mientras somatizo dolencias impensables y vuelvo a tener mis viejos e incómodos dieciocho añitos. Qué confusión. Soy como un pingüino reumático en una encrucijada de caminos. Mi mapa mental se desmiembra tirado por mil caballos. Soy ese árbol a la salida de la ciudad. Soy el salvaje de los bosques urbanos. Bajo las sábanas encuentro escamas de la vieja piel y la ropa se me hace ajena, como si me contuviera ella a mí en vez de llenarla yo a ella. Hay una tormenta de colores exquisitamente saturados dentro de mí y por fuera parezco una estatua rupestre. Exactamente como a los dieciocho. 

Creo que estoy mutando. Sólo que no sabemos en qué. 

Bajo el agua los movimientos de la ciudad pierden el tiempo. Contemplo desde el interior la ventana al mundo. Ha sido un largo despertar y me desperezo en el abandono de una primera vez jamás registrada. Los tiempos verbales se convierten en asombrosos juguetes y las combinaciones semánticas prometen la improbable llave del principio del camino. Hago poesía cuando quiero hacer periodismo y mis poemas se transmutan en manifiestos revolucionarios. La amenaza gigante de una terrible pérdida se cierne sobre la ilusión ilimitada de un Nuevo Mundo. Mirando el cielo, así, detenida entre el tiempo y los sentimientos, la duda se convierte en un brutal himno a la libertad, la soledad pierde peso, todo se confunde para bien. En el dolor se revelan los anhelos y en los deseos se muestra la pérdida. Las palabras comienzan a quebrar la imposible realidad. Límpida, lúcida. Más allá de las mentiras semi-digeridas, más allá de la falsa autocompasión, del otro lado de la burbuja hay lo que he andado buscando. Sin peajes. ¿Sin peajes? 

No sabemos si voy a ser niño o niña. 

Barajo la posibilidad de que esta sea la última confesión que escriba. No se hasta qué punto una puede creerse sus propias promesas. Me has seguido paso a paso, me has visto convertirme en esto. Quizá ya no quiera revelarme más. Nunca será suficiente. Hoy, mientras occidente se sumerge en su rutina diaria de caminos triangulares, dejo que pasen las horas a través de mí sin sentir la tristeza característica del tiempo malgastado. De una bofetada a cámara lenta, la casa se derrumba. La temporalidad me abruma y desmiembra las inutilidades con las que he llenado mis espacios de vida. Tantos miles de días me ha llevado asumir mi cargoso talento que han parecido el doble. El liberador sentimiento de culpa se diluye. El mundo se repone tras el terremoto y se asiente de forma imperceptiblemente distinta. Asumo que mis palabras no podrán describirlo y que eso apenas importa. Bajo la amenaza de perderlo todo, el miedo retrocede hasta ser la diminuta cucaracha que se esconde tras los pesados armarios del inconsciente. Intocada hasta ahora por el dolor, limpia de significados ocultos. Salir afuera es quizá asumir la posibilidad del cambio. 

Y se quiebra la cáscara.

Maddie’s madness

Diumenge, 23 Setembre 2007 per engatussada


foto de http://www.screamingstones.co.uk/

Se ha convertido en el reality show más espectacular de Europa, además de en un muy buen negocio que hasta tiene marca propia. Los periódicos comprendieron la potencia del material mucho antes que los propios protagonistas y ahora le dedican su peligrosa atención en sus secciones diarias. No se vosotros, pero yo lo sigo paso a paso con el corazón en vilo en el 20 minutos: es delicioso. Mientras el mundo se derrumba sobre si mismo y el petróleo alcanza definitivamente su peak, mientras la ruta del hielo se abre por primera vez desde la separación de los continentes, mientras me voy enterando frase a frase y con cara de tonta de las barbaridades institucionalizadas de occidente, mientras mi ciudad entra en la fiebre tiránica del civismo impuesto, mientras todo esto, ya somos millones de personas a los que nos importa tres cominos y preferimos seguir el caso Maddie. ¿No es genial? Todo el mundo habla de Maddie, yo la primera, todos teorizamos, comparamos, leemos y practicamos nuestras capacidades detectivescas en el largo y amplio vacío que nos dejó la ausencia de Sherlock Holmes. Decía El País en un artículo de un día de estos que este follón llamado Maddie parecía escrito por un mal guionista. No podría estar más en desacuerdo. Llevamos cuatro meses de reality en la prensa escrita, que parece haber encontrado (¡al fin!) su auténtica vocación anteriormente suplantada por el disgustante Big Brother televisivo, y todavía no nos hemos cansado de ello: señoras y señores, eso es puro arte. ¿Y es que a quien le importan las menudencias dramáticas de GH si podemos especular en directo sobre una tragedia real?  Los McCann lo están pagando bien caro por su astucia y por su dinero. En cierto modo, es justo pensar que el poder encuentra también su contrapoder, y que la bola que ellos mismos lanzaron a un mundo al que no podía importarle menos qué había sido de su hija se rebota ahora contra sus mismos autores. Inocentes o culpables, nada de esto importa, porque todo el mundo debería saberlo ya, que el que juega con los medios, se quema. Nada de esto me importa si la diversión continúa un par de meses más, y cuánto más, mejor.  El misterio irresoluble de la inexplicable desaparición de la niñita nos fascina, es brillante, de novela. Suponemos que está muerta aunque no nos disgustaría un repentino final feliz si la encontrasen en un sótano portugués. Suponemos que los asesinos fueron los padres, y hay en ello un salvaje deseo de venganza mal contenido, venganza contra la eterna colisión de clases, contra el descaro de unos representantes encarnados de la desigualdad social que veraneaban felizmente (en mayo) en un complejo turístico-playero, pijo dónde los haya, y que no sólo descuidaron a sus hijos, sino que además tuvieron la prepotencia de pensar que su patria cadena Sky sería más eficiente en la resolución del caso que las fuerzas del orden portuguesas. Mientras miles de padres en el mundo se tragan como pueden la amarga desaparición de sus hijos, nuestros queridos británicos ondearon su pasaporte, hicieron un par de estratégicas llamadas a su muy bien conectada familia y se autodefinieron como el centro del mundo. Y vaya si lo consiguieron. Esperamos con impaciencia el desenlace.

Bittersweet victory

Dissabte, 15 Setembre 2007 per engatussada

samo.jpg

Había triunfado, había triunfado EN PUTAS MAYÚSCULAS. Había ganado la partida con incomparable estilo jugándome todas las cartas, una tras otra. Una jugada arriesgada, y estaba agresivamente orgullosa, y se me hace extraño saber que no tuve miedo en ese momento, que no se cómo no ví con total claridad, aunque seguro lo intuí en el proceso, el abismo moral que me esperaba ahí abajo caso de meter la pata, que hice todo lo que la prudencia me aconsejaba no hacer, que llegué hasta el final cuando tal vez jamás debía haber empezado. Estaba orgullosa. No. Mucho, muchísimo más que orgullosa. Estaba radiante. Porque dejad que me explaye: era la victoria más hermosa y más triste del mundo, de mi mundo, y mi mundo empezaba a ser algo mucho más interesante y descontroladamente adictivo que un mundo de rebajas.  

No siempre escribo palabras tristes. Hoy te invito, mi incomprendido/a freak, te invito a compartir el triunfo conmigo.  

La oleada cálida del éxito me cegó y me teletransportó a los suelos ignotos de una galaxia muy, muy pero que muy lejana. Intenté sujetar la sensación, anclarla dentro de mí para que se quedase pegada a mi piel, que me diese calorcillo durante el resto de mi vida, sabiendo como he sabido siempre que el tiempo la estaba ya devorando, comiéndose los pedazos de mi gloria fugitiva. No estabas allí para verlo y vas a tener que fiarte de mis muy imparciales sentidos. El temible jurado compuesto por cuatro profesores que me caían manifiestamente mal, uno que me empezaba apenas a caer bien y sólo por su acento, y uno al que adoraba me miró a la cara y me dijo que 

mi guión era ¡fascinante! ¡conmovedor! ¡increíble! ¡no se lo podían creer! ¡que hubiese logrado salirme con la mía! ¡teniéndolo todo en contra! ¡brillante! ¡extraordinario!¡wow! 

Paralelamente, los buenos señores (y señora) también manifestaron su odio sin tapujos por haber yo reventado las normas por todos los lados y pese a todo haber producido algo tan bueno que no habían podido rechazar, y mi ídolo, a.k.a (como sabéis todos) Xavi Pérez (top of the list después de la incomparable Eva Pujadas y junto a Fabio Tropea, Roca y Oristrell), me miró con evidente cara de asco y me dejó claro que la matrícula de honor, por encima de su cadáver, no por nada, sino por negarme yo a participar en el exclusivo contrato de una universidad que tiene el descaro de exigirte que tu trabajo de final de carrera sea exportable, rentable, y sobre todo, publicitable y referenciable. Un mito se derrumbó: ¿mr. Pérez me estaba diciendo eso?¿Era Posible, Posible así con mayúscula?¿Lo decía en serio? No, una puñalada así no me la esperaba de mi ídolo.

Tal vez no me hubiese dicho eso si hubiese sido tan pelota como los pelotas de mi desafortunada clase universitaria y le hubiese hecho saber a tiempo que, de hecho, yo le Adoraba y le hubiese montado un club de fans si no fuese que, igual que no creo en los taxis, no creo en los fanclubs. O tal vez no lo hubiese Adorado si en vez de escuchar medio muerta de vértigo las palabras increíblemente sabias que salían de este hombre que recitaba Macbeth como quien come pipas y que parecía saberlo todo, palabras que, cursi queda decirlo, me inspiraron y me hicieron y me transformaron en esto que soy, así como soy y como me ves, me hubiese molestado en hablar con él alguna vez para descubrir a tiempo que en persona era un gilipollas en toda regla, perfectamente asimilable en el marco de una universidad pública que se las da de privada, una universidad que, espantosa e inimaginable perversión, es puro ánimo de lucro, ¡kein Alma Mater für mich!, sede del conformismo autonómico y espina dorsal de la fábrica de consenso social, wannabe cantera de tv3, dios mío que vine a hacer yo aquí, ¡por qué no me fui a la Autónoma! 

Pese al hiriente trauma que representa ser echada a patadas de la universidad en la que tu has depositado tu (frágil) confianza, con la bendición, eso si, pero a patadas, tal vez sea lo mejor. He encontrado lo que quería y me he demostrado todo lo que tenía por demostrarme. He reasumido mi narrativa. Me han dado mi espada de caballero. No lamento nada estar orgullosa de lo que he conseguido, porque no es la cosecha de un día, sino de muchos años que he pasado peleándome con mis fantasmas. Han sido años de descalabros mentales y exploraciones salvajes. Ahora que he sido encontrada por quien andaba buscando ya puedo agarrar todo mi talento sin concesiones a la duda y partir hacia un futuro desconocido lleno de historias por contar y, cómo no, de cosas de las que quejarme. Porque será que la Hija de los Anarquistas (léase papá y mamá) no podía durar mucho entre los pijos. Y tenemos muchas cosas que hacer y muchos mundos qué cambiar, empezando por el nuestro. Y quien quiera, que se apunte. Y a quien le de miedo, que se quede. 

Pero, disfrutando una última vez de la dulce venganza consumada, escuchar una vez más una canción de bonitas palabras, sólo una vez más antes de ir into business, esta noche, oficialmente, una canción para la niña que no escucha canciones pero llora con las letras. Ahora que soy licenciada y licenciosamente escritora me permito indicar que esta canción va con mensaje subliminal.   

And I didn´t know where I was standing,
And I didn´t know what I was taking,
A hundred years holding to these hopes of mine.
And the wind will blow, if not, I´ll make him,
Oh! I swear to God,
I swear I´ll make him,
A million years holding to these hopes of mine…

And the world won´t stop and I can´t bare it
Oh! you have to admit it´s suffocating
A hundred years holding to these hopes of mine!
And the sun will shine and I will hate it
But I also loathe it when it´s raining
A million years holding to these hopes of mine

I know I don´t have to do this
Promise you´ll be waiting
Hold my hand and tell me
I don´t have to do this
I know this world is breaking
Can´t you see I´m aching
Hold my hand and tell me
I don´t have to do this
Promise you will help me
Leave it all behind

 

(Salvation/by Dover)

“The Wing Country”

Dijous, 6 Setembre 2007 per engatussada

Rejoice, because this blog is re-opened!

My script finally came to being and left me exhausted as one who has just given birth. Intellectual parenthood is some fucked up stuff. I registered my child and gave it a name. It was no longer a hundred pages, it was now officially a literary screenplay *humbly* named The Wing Country (El País de las Alas). It sounds better in English so if I go crazy enough I may even send it to the Warner or the Fox. I am now the proud owner of some totally useless moral and fiscal property! I am now an official writer! Rejoice! I’m 23, I’m a writer, I have no money, life is beautiful!   

aurora1.gif

 images edited from originals at www.linkmesh.com

 And so it was done. So it was painfully written, word after word, idea upon idea, blood of my blood, flesh of my flesh, dream of my dreams and insanity of my, oh yeah, insanity. A very long sort of therapy, so to speak. All my demons took off and were set free to creep off the rest of the world. Hundreds of hours that landed me into total, official and public incomprehension. As I set the last line, I knew it was worth very little, yet of course, it was my child and how could I not love it? Darkness exploded with a sudden cherry-flavoured crash, an uncountable amount of moments released all at once. It was something warm, something tender, like freshly baked bread. Yet joy could not last long. I took my newborn child, kissed him goodbye and went to university, to the deliverance room. There I signed the contract and left the kid. That was my very signature. It was my child, but they would keep it.  I had had a baby and I had handed it to the beasts so it could be slaughtered. Such a lousy mother I would make. Now as I imagine my dreadful teachers dismembering every single character, every emotion, every fact, I fear not for my qualifications, but for my little world, which is about to be shamed and discarded. Oh my poor child! Ay, mis hijos! My poor red-haired Aurore, with her wondrous wings and magic touch, flying over the dreadful sea-storm to save her beloved ones. And the one-handed lighthouse-keeper, so wise and bold, fighting for those he cared about. And Aurore’s brother, coming to understand real human-nature, coming to see that not all that looks human is so, and vice versa. And Aurore’s beloved Victor, the wood-carver and world watcher, who would do anything for her, even leave his family behind. And Joris the dutch sailor, who had fallen into the trap and dwelled now in the cave of the beast, and was ready to run for his life. And Rita the wild and her gang, who couldn’t understand. And the Macbeth witches, who were blind but could see further. And God, ever watching everything. And the lighthouse on top, ever so magnificent, ever so white, and so high! Ever so magic to see all my craziness released, so wild the feeling. That was my story. You didn’t like it: I didn’t care. I had written it. It was mine. Now the ghosts are gone and I can fly, free of my ponies and oedipal traumas, like my alter-ego Aurore does, fly beyond acceptance. Or so I want to think. Now, my love, we’re taking the boat back to the Wing Country. Now you pack your words and I pack mine and we’re off to tell stories. I am not ashamed anymore. I don’t mind being a hopeless romantic as long as I can make fun of myself. And all of you who don’t or won’t like my story, I just have one thing to tell you: write your own tale, or shut the fuck up!          Truly yours,Aurora Euh, I mean, Altea

Almostthere

Dijous, 6 Setembre 2007 per engatussada

“Se hizo una grieta en el espacio temporal y la información desbordó las débiles redes ilusionadas que mantenían interconectado e intacto mi mundo de alienígena. Durante ese larguísimo instante, largo como todos mis sueños acumulados, como todas las autopistas del mundo sumadas y elevadas al cielo, todo se derrumbó, como se derrumban los faros por la noche. Aborrecí lo que había sido, lo que quería ser, mis palabras, mis ideas, mis ganas de cambiar algo y trascender más allá del día a día en el que parecemos estar irremediablemente enjaulados. Pierdo mi direccionalidad en el espacio vacío que conforma esta reveladora decepción”. Es algo así como cuando dices “mierda”. Voy a chillar. La grieta en el espacio temporal me dejó clavada en el centro del universo, donde sólo hay silencio y apenas alcanzo a oír la fecha de mi cumpleaños. Todos los relojes del mundo hicieron crack. La bolsa de Nueva York se desplomó cual gracioso castillo de naipes. La bofetada me arrojó al vacío sideral donde no hay respuestas ni preguntas. Me detuve un momento. Entonces me acordé. Yo tenía un faro al que atender y no había tiempo ya. El tiempo se agota tanto para los cursis como para los no tanto, y todos son iguales ante la ley de la escritora. Qué fácil es vivir sin miedo. Qué fácil cuando la ropa está plegada cada día y cobras el paro. Qué fácil saber que vas a seguir ahí durante un tiempo muy largo. Qué ganas de llorar por lo fácil que es todo. Quiero fascinarte una vez más pero se me escapa el fuego entre las manos por las insondables fauces de esa bestia que es mi inseguridad. Quiero brillar pero la oscuridad me ahoga los pulmones. Las palabras se devalúan y me devalúan a una velocidad de vértigo y siento que pronto no voy a valer nada, pasado mañana, menos que nada, y la inflación se cierne sobre las arterias temporales de mi vivisección. No voy a pedirte que me salves. Sólo necesito que me tiendas la mano para que yo pueda visualizar algo en la tiniebla del futuro acelerado. Extenderé mis extremidades metacarpianas sobre el teclado y conjuraré mis demonios una vez más, una última vez, déjanos salir Altea, déjanos salir, queremos vivir un poco más. Crear es morir muy lentamente. Crear es ofrecer tus fantasmas en una pública subasta de disparates, es vomitar recuerdos mezclados con fetiches y embadurnarte en la viscosa substancia del fracaso anticipado, crear es conjurar la vida de entre las sombras y ya vas viendo que revivir a los muertos se cobra caro en esta planta del edificio. A crear no te ayudan, te desayudan. A crear no te enhebran, te anudan. A crear te desnudan y yo no me recupero del crónico despelote. He parido mil bestias y sólo siento ganas de llorar. Ya no quiero que os gusten. Sólo quiero que me vistan. Porque me siento tan desnuda aquí entre todos los que os ocultáis debajo de las lógicas irrefutables y los postres de helado de fresa.  El espejo es un pozo por donde se escapa mi genialidad. La ducha me escupe imbecilidad presurizada. Voy a romper el cristal y cambiarme por la de adentro. Mientras por fuera me voy volviendo fea y marchita adentro el caos estalla y genera estrellas y meteoritos que bombean por doquier. Voy a chillar, a reclamar, a joder, a enredar, a saltar, a escribir. Hay millones de personas ahí fuera y ninguna de ellas está dispuesta a venir a romperme el corazón en persona.  

Me siento tan sola en mi mundo inventado que podría morirme de incomprensión. Quizá va siendo hora de recuperar el disfraz e irme de vacaciones. Vámonos a Cancún a quitarles las bragas a las finlandesas. Vámonos a contar pateras en el desierto y a filmar chamanes. Vamonos a hacer barricadas con los zapatistas. O a Cornellá pero vámonos.

Altea in the almostthere

Disclaimer

Divendres, 17 Agost 2007 per engatussada

This page is temporary down due to high stress of your humble writer.

5pisosroh.jpg

Foto de taumhPhoto from taumh

foto de taumhIn the meantime, only say that I have found out just how useless scriptwriting books are (How to Write a Winner Screenplay in Ten Days; Scriptplay: the road to success, and so forth, and so forth).

I have only learnt one profitable lesson, see the following line.

Write and don’t look back. Write as if the devil were behind you. Write as fast as you can. Write for your life. Because your fears are running right behind you. And and they are catching up.

(Altea in the lighthouse)

Interludio palabroso

Dilluns, 9 Juliol 2007 per engatussada

73.jpg
Imageby:taumh

Mientras me doy de patadas contra un texto dislocado que intenta parecer inteligente os dejo con otro “texto” que no intenta parecer…Nada.

Cual la trituradora de los ismos (abismos) angulosos re-
Convertidos en algo que poten-
Cialmente podría ser_más,
Como un espacio de Libertad entre
Comillas, a nosotros nos es dado
Contemplar a escondidas,
Como una aventura desmedida, de
Contornos iluminados, se en-
Cuadra en la oscuridad, y en el
Cine todo acaba bien. Así es
Como los días no son prefacios ni
Conclusiones, y en la narrativa imaginaria
Cada movimiento de cámara y
Cada corte de plano no presuponen
Nada.

Altea InInterlude Gómez-Marco

InPonyLand

Dissabte, 7 Juliol 2007 per engatussada

 TAUMH
Imageby:taumh

Pony: dícese de un poderoso trauma que pasta en las verdes praderas del inconsciente y que responde a ciertos estímulos, ante los cuales hace un violento acto de presencia, desbaratando todo el sistema de valores de una persona. El término “pony” deriva del grandioso trauma que se genera cuando tienes siete años, quieres un pony y tus padres no te lo compran. El pony así creado suele pasar inadvertido durante los años subsiguientes hasta que, al presentarse el estímulo adecuado -que suele ser una situación similar- emerge violentamente de las profundidades de su guarida, arrasando relaciones y amistades a su paso. Un ejemplo muy básico, si tus padres se olvidaron de comprarte el pony, sería que 20 años más tarde cogieses un cabreo de antología del disparate al darte cuenta de que a tu marido (¡una vez más!) se le ha olvidado que hoy es vuestro aniversario. Una definición alternativa de pony sería “el motivo por el que psicólogos, psiquiatras y demás sinvergüenzas ganan una pasta gansa con tus problemas”. 

Un pony puede presentar diversos tamaños y pelajes, aunque normalmente es difícil saber qué rollo porque aparecen y reaparecen muy rápido y prefieren ambientes oscuros. Un pony pequeño puede ser incluso simpático. Pony pequeño: dícese de cuando tienes cuatro dedos en el pie en vez de cinco, pero no te importa.  A veces un pony no es un pony sino un caballo de carreras. Caballo de carreras: dícese de un pony gigante, peligroso y que puede cabalgar a gran velocidad, colapsando sinapsis neuronales a su paso; por ejemplo: un chico no te hizo caso y tu depresión degenera en anorexia aguda. En ocasiones, igualmente, distinguimos a ponys con jinetes: a estos últimos los llamamos jockeys. Jockey: persona, grupo de personas o figura, real o imaginaria, a la que consideramos responsable de un pony; por ejemplo, el primo hermano que te violó de pequeña o el maestro que abusaba de ti en la primaria. También existen las manadas de ponys, que, como su nombre indica, son muchos ponys juntos. Estas manadas son muy peligrosas y pueden destrozar psiques enteras si uno no se aparta a tiempo del camino que recorren.

Algunos ponys son tratables, y otros no. El tipo de tratamiento depende sobre todo del profesional que te caiga en suerte, y puede ir desde las codiciadas pastillitas antidepresivas hasta un ingreso sin retorno en un centro psiquiátrico debidamente equipado (con aire acondicionado y Wii). Se han dado casos extremos en los que se ha aplicado la lobotomía al paciente para extirparle el pony; desgraciadamente, estos experimentos, si bien lograron inutilizar al pony, también inutilizaron de paso todas las otras funciones cerebrales. Con tiempo, paciencia y muchas reuniones, los muy competentes expertos han decidido que esta técnica de desponytización no es, en realidad, adecuada respecto a las premisas constitucionales de la mayor parte de los países habitados.

Desde aquí desearía animaros a todos a una temprana detección de ponys, que puede hacerse con una sencilla revisión casera. Es tan fácil como pedirle a un ser cercano que abra el diccionario y nos lea todas las palabras de la A a la Z. Cuando lleguemos a una palabra cuya señal auditiva nos provoque sudoración fría, espasmos, temblores o castañeo de dientes, es que vamos por buen camino: por ahí anda un pony del tamaño de la Giralda.

Altea InPonyLand Gómez
 
Secretaria en funciones de la Asociación para la Prevención y Erradicación de los Ponys (APEP).
 
<Pacientes del mundo, ¡uníos!>

“Todo bajo el cielo” (Meet lady Europe)

Dimecres, 4 Juliol 2007 per engatussada

Todo el mundo está en todas partes y nuestras opiniones no suman ni la mitad del espacio mental que desearíamos ocupar. Los cerebros importados de Taipei se devanan las células encefálicas en larguísimos y brillantes estudios de investigación financiados por farmacéuticas que demuestran que dejar de fumar provoca estrés. El fracaso es tan relativo como la señalización urbana pero el éxito es una pulsión ciega y momentánea, el anticlímax de una película que conduce al tristísimo e inminente final. El parlamento europeo invita a cientos de jóvenes a la capital Europea para participar en el debate de “Does America act while Europe debates?”. ¿Y cómo no estar paranoico mientras cualquiera puede ser secuestrado e impunemente amarrado a un cinturón de explosivos? ¿Y cómo no estar nervioso cuando cada día estás más segura de que los coches bomba los pone el gobierno y que el registro de seguridad de los aeropuertos es un gran show al servicio de una ironía inmortal? Recuerda el proverbio chino: las dinastías resisten o caen, y si el rebelde triunfa, es porque tiene la bendición del cielo. 

El mundo se divide entre los que tienen algo interesante que decir, pero carecen de los medios para hacerlo, y los que tienen los medios pero no tienen nada interesante que decir. Europa consta de dos partes: Bruselas y todo lo demás. La arbitrariedad de las clasificaciones no sólo es bella sino que es insosteniblemente molesta. Los silogismos molones, las analogías desperdiciadas, los palimpsestos panfletarios, las derivas vandálicas, el arte sumiso, la escritura invisible, todo se reduce a discursos en miniatura de una realidad que no puede ser representada ni por una mente incapaz de abarcarla, ni por un lenguaje imposiblemente limitado, una realidad que, sobre todo, no puede ser representada porque no resulta conveniente. Bansky es una ilusión británica, una emulación de la cobarde belleza de una insumisión de lo más rentable.  Pero mira qué manos tengo, manos de señorita, manos que escriben y se han cansado de buscar una coherencia que a nadie le interesa, manos que se dicen, qué más da ya, qué coño, manos que no quieren estar al servicio de la normalización física y mental que entra por los grifos y crece en las fértiles vegas de la comunicación, manos que quieren romper las estructuras que ellas mismas se imponen. Dijo un estúpido que si Europa no existiese, habría que inventarla. Por supuesto, sólo era un farol, pero yo me digo, que pena que ya inventasen todos los ismos. Yo quería ser Magritte. Dios es belga. Que lo sepáis: los estudios y la escritora más cabrita de la moderna literatura francófona demuestran que Dios habla flamenco. 

Tampoco fuiste la única que decidiste diagnosticar en mí una locura basada en incongruentes pruebas profilácticas y otros dietéticos hormonales de los que no utilizo. Otros con más motivos se equivocaron antes y me enorgullece decir que fueron más grandes. Bíblicamente hablando. Esta desestructuración creciente contra el discurso generalista, que a mi me huele a quemado, el discurso digo, no así la desestructuración verbal, verbo que es carne y pasto de una comunicación cuyas vías respiratorias están atascadas de moco social, esta desestructuración, digo, y observa que aunque desestructure el núcleo de la comprensión no pretendo que te pierdas en los requiebros idiomáticos de una arrogancia lingüística que sin embargo, he comprobado, se queda chiquita en comparación con la talla estándar del ego del hombre moderno y la mujer mediática, puede ser la llave para abrir las puertas de un mundo cerrado a cualquier petición formal. No estoy esquizofrénica y es una pena que no vivamos un poco más atrás, cuando se permitía encerrar a pendejos como yo sin pasar esas pruebas que consisten en dibujar arbolitos, jo cómo molan, ya quisiera yo pasarme el día rellenando huequitos en las frases y pintando retratos de mi familia. Nunca nadie se molesta en encerrar a los capullos que se dedican a señalar con el dedo todo lo que parece sintomático de ser extraño, non-fitting, algo así como un oso de primavera correteando por el césped de la UB. Ejercen la vigilancia social y además lo hacen de puta madre. Yo me pregunto cuántos espías hay entre nosotros. Hoy he visto a un tipo borracho por la calle y he pensado que era un peligro para la sociedad. Auch. El control remoto sigue funcionando y hasta los escritores están a punto para dar lo mejor de si mismos cuando así se les ordene. Larga vida a la democracia, y a los que trabajamos por ella, con nuestras lealtades de doble cara.

Si la dinastía cae, es que el rebelde cumple el mandato del cielo :-D

A.

Zanahoria virtual (vuela)

Dijous, 7 Juny 2007 per engatussada

He tenido revelaciones, toda la vida, he visto cosas feas. Se, por ejemplo, que leer a nietzsche no da la prerrogativa para comportarse como un gilipollas engreído, ni no haberlo leído para comportarse como un gilipollas a secas. Si tuviese menos ego me reconstruiría en chola para mayor placer de mi barómetro de audiencia interna. Bastante menos ego. Jugar ese juego. Dejar atrás los géneros cinematográficos esquizoides. Te diré toda la verdad o casi toda, que es muchísimo, que es como ganar el yate con el que nos convencen para que rellenemos encuestas, formularios, pedazos de vida privada que nunca daríamos a cambio de nada y en cambio cedemos a cambio de un poco de esperanza, una zanahoria virtual, un pastel imaginario, notas como se deshace en tu boca y firmas, una beca, un vuelo, una entrada, nómbralo tú. Me gusta que cuando me miras no veas lo que hago ver que soy, sino lo que quiero ser. Y que me juzgues por lo que pienso y no por lo que digo. Que me cites frases de películas y no consigas montar cubos mágicos. Alguien dijo que es muy difícil encontrar a quien admirar. El amor está sobrevalorado. Yo estoy infravalorada. ¿Te lo crees de verdad cuando dices que me están buscando? Creo que hay esa tendencia a verlo como si fuese un destino final más que una casualidad tremenda. ¿Miedo? ¿Asco? ¿Temor? ¿Temblor? ¿Las Vegas? ¿Florida? ¿Shangai? ¿Qué me has despertado dentro que parece que vaya a levantar los dedos en cualquier momento y ponerme a derruir ciudades? Podríamos ser héroes. Como si me hubiesen quitado todo el peso del agua del mundo, dado un lapicero de color y puesto frente al puto cielo blanco, yo que no pude ser pintora, espero que no vuelva a caer el velo y me deje otra vez en la oscuridad de fotologs pretenciosos repletos de máscaras de edición, dichosos los que saben usar las máscaras de edición porque de ellos será el reino de los cielos, frases vacías y clichés codificados, afortunados los que creen que tienen algo que decir, porque ellos dirán algo, vosotros oh todos que sabéis tanto, hombres que miran a sus coches imaginándose que son rubias culonas, donde todo el mundo que sabe escribir sabe tomar fotos, sois un pack de bendiciones con todo incluído, donde solo te dicen que si cuando huelen el olor a éxito pegado a ti como una segunda piel, donde sólo soy un número en vez de una bomba, donde decepcionar importa, donde te exigen explicaciones y piensas que las merecen, mundo de alas escondidas bajo la chaqueta, yo ya se que es más estético que te corten las alas a no haber volado desde lo alto del faro. Cuéntame tu historia. Ábreme tus tapas. Déjame leerte. Nada de eso importa, porque ella puede volar.

A.

p.s. estoy leyendo un guión sobre china, un guión sobre china está leyéndome.