autopista

Dimecres, 23 Maig 2007 per engatussada

Nos hemos quedado atascadas en el impas crepuscular que hay entre el pasado y el futuro, entre las obsesiones y las ganas de empezar de cero o al menos de uno, quizá de escoger por ti misma a qué tienes ganas de dedicar tu vida en vez de comprar un propósito por internet tras haber mirado la foto de archivo por encima, esperando a reunir el dinero suficiente para pagar el peaje que da acceso a la autopista de las ilusiones donde todo va tan deprisa. Y que te requisen el cuerpo en busca de miserias cuidadosamente cultivadas durante años, meros ponys, porque por esta puerta hay que pasar limpio. 

Yo por mi parte voy a acabar lo que he empezado, no porque me lo pida el guarda de seguridad, sino porque sólo así puedo saltar la verja sin remordimientos. Me miro las manos, manos que pueden, en todas partes veo manos cargadas de potencial para construir casas y proyectos. A un paso de dar el silencioso siquiero, me maravillo de que todavía queden tantísimas ciudades en pie, de todos vosotros que lucháis cada día contra la desilusión manteniéndoos firmes en vuestra solitaria isla con la esperanza de que caiga ese coco y sea como el pistoletazo de salida para coger la barca y navegar los siete mares. Han pasado años pero a base de ingenio y paciencia has conseguido romper el puto coco y comprobar que es más dulce aún de lo que imaginabas. Y la espera ha valido la pena y ahora que cruje la cáscara casi desearías alargarla un poco más para saborearla como se merece. 

El cascarón se quiebra, se rompe, se cae en pedazos y es hermoso ver la explosión, como asistir a la deflagración de un astro. Y cómo me divierte escribir culebrones, cómo me divierten mis frases y cómo me pregunto qué va a pasar cuando deje libres los dedos para que por fin corran sobre el teclado al servicio de mi yo más monstruosa, verdadera, temible, freak, que digan lo que quieran, que digan lo que quiero mientras el resto del mundo y sus pulcras morales se van a la mierda. No lo ves que ya son libres y cuentan todo.

Out

Dilluns, 14 Maig 2007 per engatussada

Bienvenidos otra vez al laboratorio de creación donde las palabras viven en perpetua mutación buscando decir lo que no puede ser dicho. He estado out, lo se, y ahora, mientras observo la evolución de tus obras casi lo lamento. Tú no te acuerdas, pero una vez dejaste de hablarme durante un mes entero, y entonces toda la Wide World Red calló, toda la sobreinformación me explotó en la cara, sin tu filtro, sin una mirada que me dijese adónde mirar, porque tengo ojos de bebé y el mundo se me hace una masa amorfa de emociones grotescas si no me le das nombre o me lo congelas en porciones de realidad consumibles, así que por favor, dosifícame las buenas y las malas noticias, los hechos noticiables (como los llamáis, quizá deberíamos cambiarle el nombre a noticias hechas, más to the point) los libros, las películas, las personas, redúceme el campo de estudio para que mi retina entienda qué está pasando en el parque de atracciones. El problema de los guías y los gurus es que no saben que lo son, y cuando lo saben es peor, y por eso los profetas siempre viven en el lado equivocado. Lo que quiero decir es que voy entendiendo que no tendría que callarme o no hilar mis chorradas en líneas y párrafos porque si dices que te gustan, entonces es que te gustan.

Altea

Tripping baby

Dimarts, 10 Abril 2007 per engatussada

perdón por usar una de tus bonitas fotos sin permiso

I was in the train for 2 hours and I had time to read two newspapers, a chapter of a book, use eye-liner without piercing my eyeballs and write some unoriginal thoughts. Trains rule, and I’m a tripping baby.

No pueden quitarte el último trocito de libertad porque para construir un centro comercial hay que derruir otros, o al menos, dejar de usarlos. Por eso, mientras sigan construyendo, siempre nos quedarán pequeñas islas de desolación, desiertos en tránsito, lugares temporales que no figuran en ningún mapa espacial pero que habitan en las coordenadas temporales en las que nos movemos. Somos los dueños de los descampados, herederos de los parques sin niños, de las callejas pestilentes, las zonas prohibidas de prostitución y los espacios vacíos entre las vías del tren. Podéis quedaros con Mango, Armani, Nike y Calvin Klein, con los cines multisalas, con vuestros simuladores de realidad. Pero no podéis construir historias verdaderas, por eso las buscáis en los falsos espacios construidos para detener ese angustioso tiempo libre. Y nosotros heredaremos la tierra.  Nos abrumáis con miles de leyes nuevas cada año, desconfigurando nuestra precaria, frágil y falsa seguridad. Flaqueamos ante ese absurdo desconocimiento de una ley que no nos protege, cuyo desconocimiento, sin embargo, no nos exime de su cumplimiento. En el infinito aparato burocrático no hay culpables a quienes acusar de nuestras desdichas y ni siquiera nos queda la satisfacción de un duelo cara a cara, un desafío a muerte contra una sociedad opresora que castiga a los que así la llaman con la eterna vergüenza del aislamiento social. Cualquier protesta o contra-acción es inútil pues un cuarto poder se ha instaurado para proteger al estado de su único enemigo: el mismo que lo instituye, el pueblo. Un cuarto poder que desmitificará, ocultará, denigrará o simplemente usará para su propia conveniencia cualquier movimiento social, cualquier acción, cualquier evento noticiable. Los medios de comunicación se nutren de tus contra-acciones y regurgitan las calorías en la hambrienta boca del estado, y cuantas más acciones emprendes, más fuerza le das. La comunicación se ha convertido en el filtro de lo adecuado, en el instrumento de normalización ideológica, en el adjetivo todopoderoso que acompaña al titular.  Nuestro sentimiento de desazón no es ni siquiera una idea, y sin embargo sobrevive, adapta nuevos nombres, muta en nuevos líderes y se niega a morir. Brujas, feministas, marxistas, comunistas, anarquistas, socialistas, obreros o rebeldes, burgueses o revolucionarios, la historia nos demuestra lo que en el fondo ya habíamos intuido con dolorosa pero inexpresable claridad: que es inútil seguir el camino de la acción. Inútil porque aunque logremos las mejoras que pretendíamos (poco probable), y a sabiendas de que para conseguirlo habrán de vertirse necesariamente ríos de sangre, en la sociedad todo tiende siempre – igual que en la química todo tiende siempre a la entropía- a la injusticia.   Que unos pocos se queden con todo es una idea que va más allá de la teoría atómica: es una realidad que se repercute, se expande, se perfecciona siglo tras siglo e incluso una temporada televisiva tras otra. ¿Y qué hacer ante esta ansia de poder tan característica a nuestra especie que corroe todos nuestros buenos propósitos? Nos engañan cuando amansan nuestra rabia visceral, nuestros chillidos descoordinados que claman por un cambio imposible, diciéndonos que hemos ido a mejor. No hemos ido a mejor: la riqueza no se ha repartido, sino que ha aumentado; las barreras no se han eliminado, solo se han expandido hasta donde no podemos verlas, creando la ilusión de que no existen. Que no veas la muralla, ¿significa eso que no la haya? Europa y Norteamérica se alzan en fortalezas impenetrables tras sus espesas alambradas y sus interminables vías muertas de acceso. Todo ha sido maquillado y vivimos en una perpetua ilusión de igualdad, hermandad y fraternidad impresa en las monedas de todos y en los corazones de nadie, ilusión proyectada en cada pared y en cada pantalla de plasma, proclamada en estéreo, cantada en mil cadenas, ilusión nonetheless. A los zares de Rusia les ocultaban la pobreza pintando enormes murales a lo largo del río para que cuando se desplazaran en barca no viesen ni a un solo e inconveniente miserable de los muchos que abundaban. Pero nuestras calles están llenas de deshechos humanos (aquí y ahora), deshechos que no vemos, pues gracias a dios (in god we trust!) nuestra atención ya habrá sido captada por un videoclip o por una tienda de gofres. Pero están ahí, y nos dan miedo, tememos acabar como ellos. Por eso preferimos no mirar, y aunque quisiéramos mirar, tampoco podríamos, pues nuestra atención ya habría sido desviada por mil banalidades en technicolor. Tan frágiles somos, tan frágil nuestro entorno, tan desprotegidos estamos, que el concepto de la solidaridad es apenas el eco de una burla, aceptable apenas para las convenientemente remotas y también burocratizadas ONGs. Tememos despertar un día y que alguien nos rompa el corazón, tememos que entonces nos invada una tristeza tal que las santísimas convenciones (todas esas cosas tan importantes) dejen de importar y que, en un ataque de locura, nos deshagamos de todo. Sabes que ese paso puede estar muy cerca, angustiosamente cerca, que has de recurrir a todo tu autocontrol para no darlo. Tu pequeño castillo puede derrumbarse en cualquier momento y de repente te encontrarías en la calle, frío, solo, con hambre, y lo peor de todo: rechazado.  ¿O acaso verdaderamente te has engañado hasta tal punto como para creer que a ti no puede ocurrirte? ¿Tan fuertes son tus defensas, tu castillo protector? ¿Y quién te protegería? ¿Los que guardan las convenciones que deseas romper? ¿Los que te han convertido el corazón en astillas? ¿Los amigos cuyas fotos cuelgas en tu fotolog? Acaso existe algún lugar, lejos de aquí, donde no sientas en tu corazón, campo de injusticia, germinar la semilla del odio. Allá donde no haya sociedad, no habrá injusticia. Pero tampoco es eso lo que quieres, ¿verdad? Temes reconocer que tú mismo llevas en ti la semilla, que tú eres el potencial de lo mismo que detestas. ¿Adónde irás? No puedes huir de ti mismo, ni de los genes que te impelen a propagar tu especie.  Y es que vayas a donde vayas, seguirás siendo tú.   A.

cuento

Dijous, 15 Març 2007 per engatussada

De repente se dio cuenta de que las manchas del vientre no eran una infección sifilítica como había temido sino que se estaba convirtiendo en  un pescado. En efecto, las escamas, redonditas y brillantes, se extendían por todo el vientre y comenzaban a subir por el estómago. Al intentar arrancárselas sintió un dolor atroz, en nada comparable a lo que se siente al arrancarse una postilla. Si, si, ahora formaban parte de ella. La herida le llenó las manos de un líquido viscoso con olor marino, lo lamió, sabía a marisco. Se fue a dormir y soñó con susurros de caracolas y con sus pies atados sobre la arena. Al despertar notó que le costaba mucho respirar y que una membrana ya había unido sus tobillos. Bajó a saltos de la cama, llenó una gran garrafa de agua y se dirigió cual canguro atrofiado hacia la parada de autobús más próxima. Validó su billete y se sentó a esperar la última parada, mientras iba respirando a sorbos disimulados de su botella de agua salvavidas.  Vio que entre los dedos le habían salido membranas y que las escamas le asomaban ya por el cuello. Al final del trayecto se arrastró como pudo hacia el exterior. El puerto estaba ya muy cerca, pero había demasiada gente. Uno de los turistas la golpeó accidentalmente y la botella de agua se la escapó de entre sus torpes dedos membranosos, su vital contenido esparciéndose sobre la acera. Cayó de rodillas y aún intentó recorrer los pocos metros que la separaban de las golondrinas, pero la vista se le nublaba y no podía filtrar el atroz oxígeno del aire a través de sus branquias recién estrenadas. Se retorció entre los pies de los transeúntes hasta que cayó la oscuridad.  

Al día siguiente los titulares hablaban de una gigantesca mutación de una conocida especie de pescado tropical hallada en el puerto de Barcelona. Algún desaprensivo debió pensar que tenía gracia. 

A.

 

Libertad, felicidad

Divendres, 9 Març 2007 per engatussada

Creo que quizá ha llegado el momento de dejar de titular mis archivos internos con referencias cruzadas a mi estado de desintoxicación. Referencias, que no días; ¿qué significan los días? Si mañana me creeré que es anteayer. Percibo una muy ligera mejoría, distinguible apenas en que ya no rastreo cual chucho hambriento a cuanto fumador se cruce por mi camino, no contemplo las colillas sin apagar como quién considera si adoptar un gatito abandonado, no persigo a mi madre con la esperanza de que se deje su paquete de tabaco abandonado en un despiste y en general mis fantasías eróticas vuelven a estar ocupadas por el sexo en vez de por una platónica imagen de mi alter ego fumando a escondidas en cualquier terraza virtual de mi subconsciente blindado. No, no es que quiera chulear de vocabulario, es que estoy practicando para hacer las oposiciones esas que hay que hacer para ser guionista de House. 

Mucho peor que las fantasías pre- o post-fumadoras es el placer perverso que obtengo al sentarme delante de la caja tonta. Los lunes tengo cita con CSI y los martes con House, y aún estoy considerando si añadir a la agenda Entre Fantasmas, En
la Mente del Asesino
y quizá, sólo por dar la lata y copar la tele los jueves por la noche, porque los melodramas sin argumento no me van mucho, Anatomía de Grey. Se que algunos dirían que es falta de vida social. A los flogueros adictos a la recolección de pruebas y coartadas varias que demuestren su intensa participación en el acto social les diría –si conociera a alguno- que las cosas claras y el chocolate espeso. O justificaría mi soledad como un intenso entrenamiento de la voluntad. O me pondría violenta porque, no nos engañemos, sois todos unos gilipollas y se ve a la legua. O admitiría que los martes por la noche tengo recaídas en mi condición primaria de autista. ¿Os habéis fijado en lo acojonantemente homófonas las palabras autista y artista son? Pero he aprendido que verdades sólo hay tres: la buena, la real y todas las demás.
 

Este año no ha habido tiempo para hibernar y quizá no soy yo sola la que ando por el curso como si permanentemente viniese con un día de retraso. Se avecinan tormentas de verano, bochornos y masticar cubitos de hielo. Apenas han pasado los exámenes que ya vuelven a estar aquí, casi los últimos, y esta vez va en serio chicos. Mientras voy tomando conciencia de la dimensión del mundo exterior voy haciendo una lista (ir)reductible de las cosas que puedo, debo y quiero llevarme, en orden de 1)condiciones óptimas (20 quilos de espacio), 2)condiciones suficientes (10 quilos), 3) condiciones tercermundistas (equipaje de mano) 4) sin condiciones (salir corriendo con lo puesto). Decido hacerme el pasaporte otra vez, arreglar mis tarjetas de débito, conseguir algo de dinero de paso, preguntarme si necesito un portátil (¿alguien conoce algún lugar donde regalen portátiles?), cagarme en la madre que parió a los cobardes, comprarme unos zapatos con purpurina, hacer un millón de copias compulsadas, meter todos mis delirios en un sobre de papel de estraza, ponerle dirección y sello y…ala, ancha es Castilla. (Aprovecho para insertar, sin que venga mucho a cuento, que en neerlandés la expresión “ancha es Castilla” se traduce por “¡libertad, felicidad!”. Y como diría Chema…”¿a que acojona?”). 

Y como me toque la lotería vais a ver. Durante años he esperado y ahora hemos decidido que este es el momento para comenzar la operación Fortress Europe. No está todo listo, no lo estará nunca, por eso veo muchas series y descanso a la sombra mientras duren las temperaturas inferiores a veinte grados centígrados. Antes de cerrar la barraca tengo que hacer mis despedidas formales. Por si acaso: mujer prevenida vale por dos. De una película robé la frase de ¿hace falta estar loco para querer estar solo? Y yo pensando si es que hace falta estar solo para querer estar loco. Sorteamos burros de peluche. Sorteamos pares de calcetines amarillos y sombreros peludos. Tenemos sillas de diseño, sillas de Le Corbusier, de Mies van der Rohe, de Rietveld, Golden Tulip, sillas Barcelona, pasen y vean y aprendan los secretos y los precios del Stijl,
la Bauhaus y el Dutch Design. Toda tu vida y tus ambiciones resumidas en el diseño aerodinámico, sencillo, real y sobre todo práctico de los arquitectos de la casa Phillips. Qué coño, ¿práctico? ¿a quién le vendo la moto? Prácticas y sencillas son mis sillas de tijera.
 

Pero ya basta, no quiero oír de qué color son las sillas en tu sala de estar, ni si los devedés están pasados o no de moda. Toda mi ignorancia no basta para tapar vuestro sinsentido de conocimiento localizado. Me van a reventar las costillas en el intento de respirar una molécula de oxígeno que jamás haya pasado por un par de pulmones, me va a dar un infarto de tuocardio si no consigo que el lenguaje deje de servir solo para mentir, que alguien hable o calle hoy pero que lo haga para siempre, que sirva para decir algo que importe, o simplemente para algo. Hoy no más, ya no más. Mándame una buena noticia en forma de lo que sea. Que cuando diga “basta” no sea como un infinito debate de disquisiciones atmosféricas. Y que va, el mundo no se acaba, no nos caerá esa breva para agotar el debate a tiempo. 

Pienso que nunca más quiero oír una frase que empiece por “pienso que”. Hoy nos damos cuenta del ridículo que representa todo esto y alguien tiene el valor de decirlo, algunos lo piensan, otros son directamente imbéciles y además pijos y es que no hay peor combinación posible. Y acepto mi condición de habitante incierta, de fluctuante pez entre las corrientes del buen gusto, de zebra en el asfalto, y se que voy a necesitar una buena capa de camuflaje para continuar tirando, pues que vengan las capas, que lo sepáis: yo no me bajo del burro y hasta que la muerte nos separe.

A.

She marries

Dimarts, 6 Març 2007 per engatussada

So she said she wanted to marry, right? Like what, she said that maybe 5 years ago. I guess I thought she meant it in the way I mean it when I say I want to be a scriptwriter. Like it may not happen. As of some kind of desirable possibility. But then again, nobody has ever married in my circle. Nobody. And I always thought of marriage as of some kind of funny joke from the States. Something antique, that you don’t do anymore. So I nod and I say, cool, cool, go ahead, marry a guy. And then 5 years later there we are, all serious and all, and she’s marrying. And she’s like what, my age? And it’s not even about her age, that’s not what I mean. I mean, marrying someone is a lifelong compromise. Some real serious stuff there. And I just can’t see how someone could be as arrogant as to say, yeah, I know and trust myself enough, and know you and trust you enough to hereby certify I want to spend with you, and only with you, the rest of my life. Not when you’re 22 and know nothing about life. Maybe not even when you’re 60. Or else you don’t really mean it, and then what’s all the mess for? Then you’re just lying your guts out, lying to that person you supposedly love so much. I don’t get it. 

So I book the tickets, spend a fortune, save some money. And I am a girl, so I have to find a pretty dress, and tights that go with it, and shoes, and a purse, and god help me, maybe even a hat, you never know with the brits. And think of the correct make-up and a plausible hairdo. And a coat or something. That’s a lot of money, but it’s not really about money, it’s about time. That’s space in my mind I need for other things. I go to university. Sometimes I need to think. Even if I didn’t go to university, I’d still much rather think about other stuff. And of course she also expects me to go with someone. But not just someone. She’d rather see me with my “special” someone. Like I have one. Heaven almighty, define “special”. Like, what, just because you’re marrying it means I also have to have a special someone, and not just have it, but bring (read: drag) him over? I may as well go with my cat, the orange one, he’s fond of weddings. Oh my, what would you think of me if I showed up alone? Or with a cat?  

And then the gifts. Of course, she says, you “don’t have to”. But she knows I have to. So I look at the gift list. And I gasp. But can you believe that? A cutlery set? A wine glass set?
Bath towels? A set of four chequered glass placemats? I don’t even know what those things are, and to be honest, I think those are words I’d rather not have in my English vocabulary. The combination of words “bath” and “towels” evoques a grey routine in my mind. I say “bath towels” and I see a couple who have adopted a hamster to cuddle while they watch Big Brother thursday evening. “
Bath towels” means sex twice a week before sleep and cooking his meals. Oh my god, cooking his meals. Talking 13 minutes a day as statistics say couples do after they’ve married, and I believe it. Maybe even a child. Or two. I see a vision of nightmare in front of me. It’s nightmareous that someone may consider this happiness. This is all wrong. And worst of all: I can’t say any of that. She must not hear that. It would be way too harsh. You don’t tell that to a bride-to-be. Not to one who is your friend. She’ll figure it out herself, someday. So shut up Altea. Smile and wave and don’t say those monstrous things you’re thinking of. Somehow it’s hard to imagine myself shutting up. It’s wrong not to say what I think. It’s wrong to hurt her. Hello, help?
 

But this isn’t right. I feel sick and I shiver of fear, so this can’t possibly be right. It isn’t right to spend so much energy and dedication on something you abhorre. So I start thinking of ways to cope with it. Could I show up wearing jeans? Too mean, she’s supposed to be the centre of attention. Bet she wouldn’t be if I wore my broken jeans. I can’t jeopardize her big event, her bourgeois princess-for-a-day show. The white dress and the vows and all. I give up. There’s nothing to be done, just to be there and smile and pretend I’m not freaking out. Try not to faint when she says “yes, I do”. I think of an alternative strategy, something more constructive. I try to imagine my own wedding (ouch!). Not that I have anyone to wed, but anyway, imagination is not what I lack. Yes, that sounds definitely much more cooperative. Very polder-model like.  

So I plan. I plan to marry someone with a lot of money who won’t mind me having a child with my ex and sleeping with a friend in the weekends. That sounds pretty good. I could even send death cards to my friends and family and have them come to the funeral, which would turn to be a wedding. Surprise! Would that be too cruel? Maybe they’d appreciate me more after that. Or maybe not at all. I leave that to further consideration. I’ll have them all wear normal clothes. Yeah. Or even better, I’ll have them dress up as whatever they fancy. Carnival! That should be funnier. After all, it’s supposed to be a happy day for all of us. Then there will be no priest. Fuck the priest. Maybe a pagan wedding? Or maybe just telling each other how much we love each other, and so forth, and so forth, and so forth. Would that be kind of cheesy? Surely. Nevermind. And no present list. I don’t want bath towels or pots or packs of cards. If they want to make a present, they should think of it as a birthday. Bring me a movie, you’ll make me happier. Bring me a book and show you know me. No wedding dress. No wedding meal. No church. Can we get some pizzas and loads of alcohol? Can we play twister and table games? Can we go swim in the sea? 

It doesn’t really work. I still imagine for myself a painful life of serving my fat husband. Fat, and old, and sexually useless husband. Geez, this is getting really creepy. Cleaning his house, washing his clothes. Cleaning the toilet. I have an image in my head, of myself busy with the toilet. Surely this image is responsible for my sickness towards marriage. If I could only take it out, everything would turn to be fine. Yeah, have a honeymoon in
Spain, well, maybe somewhere else, since I’m a Spaniard. Where do Spaniards have their honeymoons? In
Paris? I’ve already fucked in
Paris. In
Amsterdam? Surely not, that’s where you go to get stoned. In
Greece? Yeah, I could go to
Greece with my fat, old, impotent husband. Or to some Malaysian island. Make some children. Do I have to take care of the children too, wipe off their asses? Do I have to quit a job I haven’t still found? What did I study for? What do I learn languages for? Do students marry too? Even in the so-called civilized countries like the
Netherlands women start working part-time after they marry, sometimes they even stop. This is all a fake. Nobody really expects me us to do big things. Just children and meals. Equality my ass. There is no such thing, there’s only diplomacy. Someone has cheated me big time. This wasn’t in my social contract!
 

My mother expects big things from me. That’s not a lot, I guess. Sometimes it even annoys me. But it’s better than anything, some don’t even have that. I had this friend whose mother used to say the girl didn’t need to study because she was pretty and good-natured and would find herself a good husband afterwards. Indeed she was pretty. And indeed she did not study. Well, I’m not too pretty, and I’m not too good-natured either. So I guess I may have to keep on studying. Also when I know that nobody expects me to go for it for real. That at some point I am supposed to stop the joke and settle down.  

Had enough fun pretending you were an emancipated woman, Altea? Had a good time acting like you’d have your own future? Was it wild enough, was it any cool? Well you got your degree now, so you can quit pretending and get a guy comme-il-faut, a house and a mortgage. A proper boyfriend this time, please. One who’ll earn big money and be willing to tame you and dress you in the best shops. One who speaks Spanish, for Christ’s sake. An engineer or an architect or something like that. One who’ll have me to prepare sangria in the porche for his rich, good-looking friends. Wherever they sell boyfriends like that, like the ones my friends have, they can keep them.  

But now she’s marrying. I can foresee how my friends are going to start marrying, one after the other. Happiness around! Bells ringing! It sucks.  

And I wonder what’s going to become of me, all alone down here. If I will give in too. If I’ll find my precious freedom only to give it to someone else. To some fat, old, inefficient husband and some weeping children. Or if some of them will stand with me and rather say: I want to do it differently. I want to make movies and big loads of money. Write books and change the world. Also if I’m a woman and women don’t write neither they think. What do we need children for, if the world is finished anyway. I want to do as I please. No-one to give orders to me. I want to be my own master. Most of all, I want to be respected. For my ideas. For my brains, if I still keep some.  

But you’re so in love. Everybody is so eager to be so in love and they can’t wait to tell the world how very much in love they are. Everybody is so special lately; everything is so full of “special” people. But maybe I better shut up, as hard as that may be, and try not to be bitter about it. Because hey, she wanted to marry, and she’s marrying. Maybe I’ll get what I want, too. Who’s giving wishes for free?            

 

 

3 weeks

Dilluns, 5 Març 2007 per engatussada

Iba a escribir algo que pareciese interesante quejándome de cuánto echo de menos el sexo y el tabaco. Como no consigo hacer que el concepto parezca menos imbécil de lo que es, renuncio. Pero duele. Sobre todo el tabaco.

Shadows

They wake, countless shadows-
Creep out from your bed -
Tickle down your neck-
Suck hard, tasteless feeling:
Hold fast, wrongness bleeding-
Would that I could sleep soundly,
Would that I was spared,
Would that I cared!
 

Deep rags, locked up thoughts-
I shall acknowledge all of it-
Merrily I swing, over the shadows-
Reckless I dance, over heights-
Careless I stretch-
As if feet, fearing not,
Would neither weigh,
Weightless I long to be,
A tense a fasting arrow. 

The speaking shadow
Shall embrace all of me-
But winglessly flying
Over such long such deep bridge
I stretch a thousand fingers
So blindly so kindly unwise
That they may yet hold on
And I may yet rise. 

Not afraid of the ground
As you said, falling down
Where I shall sleep sound,
Borrowed skies you shall own
Fast and high you shall sail
Provided you fear not to fail.

A.

Fortaleza

Dijous, 1 Març 2007 per engatussada

Estoy por empezar a clasificar mis pensamientos alfabéticamente y mis emociones por editorial, tema y número de páginas. Quiero demostrar que aprender sola es posible. Quiero entender por qué
La Joven del Agua está clasificada como película de suspense, y no de aventuras, de terror, o pura y simplemente, cine fantástico o cine de autor. Quiero saber por qué he olvidado todo aquello que aprendí. Quiero reformas en los muros que construyen mi estructura mental, los muros contra los cuales he colocado las estanterías donde deposito los catálogos de mi sabiduría. Y aunque tirarlos al suelo fuera sin duda arriesgado, quiero troneras, ventanas, ventanucos, puertas, portales, túneles, salidas de emergencia, velas, antorchas, bengalas, soles, astros, estrellas, lunas suaves, quiero luz en la oscuridad, quiero visiones sin prejuicios. Quiero erradicar el veneno que corroe los muros, las ratas que construyen nichos entre los ladrillos, las puertas selladas cuya llave nadie recuerda donde está, las cajas fuertes con combinaciones auto-inflamables, las trampas monásticas, los libros alucinógenos, abajo con el laberinto. Y si los muros no pueden caer, al menos quiero aire y luz en mi fortaleza, quiero corrientes, quiero viento, quiero olor a océano y hasta a primavera aunque el polen me mate.
 

¡Que haya luz antes del fin del mundo! 

Y sin ningún motivo en especial, en mi cabecita resonaban unos versos que no se cómo me aprendí más o menos por las mismas fechas en que empecé a fumar.  

Miré los muros de la patria mía,
si un tiempo fuertes ya desmoronados
de la carrera de la edad cansados
por quien caduca ya su valentía. 

Serif

Dilluns, 26 Febrer 2007 per engatussada

No se decirme todavía si mi personalidad tiene serif o no. Tampoco se explicarme por qué me divierte tanto apostar mi materia cerebral contra el tiempo todopoderoso. Ni por qué por más que escriba o coma sigo queriendo fumar y como no me dejo fumar entonces siento agujetas de miseria en el holograma donde debería estar mi corazón. La desolación de haber decidido no fumar más deja una estepa donde antes había selva (casi) virgen. Tenemos que plantar árboles que resistan al viento, tomateras, matas de fresas, rosales, viñas, de todo, antes de que llegue el viento invernal y me deje sola y al descubierto baja la lluvia helada. Tenemos que hacer algo para que cuando extienda la mano no me encuentre con el vacío sideral. 

Mañana tengo cita con la suerte. Cuando pasa algo en mi vida que no puedo controlar suelo sacar las máscaras de los armarios. Me coloco la espada cruzada a la izquierda en la cintura, el arco lo cojo con la derecha, porque soy diestra, y las flechas me las pongo en el carcaj de colores que me diste. Ahora ya no tengo caballo así que voy a pie, pero igual me imagino trotando por las calles en busca de mi destino inmortal. Mañana no pondremos candelas a los santos, porque si gano el triunfo ha de ser solo mío. Mañana tal vez si, tal vez no, pero por si acaso sacaré el disfraz de los exámenes. Y ya sabéis, como decía mi abuelo, cuando enarboléis la espada, ¡atízales con el lado que pincha! 

Out of doubt, out of dark to the day’s rising
I came singing in the sun, sword unsheathing.
To hope’s end I rode and to heart’s breaking:
Now for wrath, now for ruin and a red nightfall!
 

…Ha llegado la hora de la ira, la ruina y un crepúsculo rojo…

(Tolkien natürlich!)

estropiciamiento

Divendres, 23 Febrer 2007 per engatussada

Prometí decir la verdad, sólo la verdad y nada más. Mientras leo vuestras envidiables diatribas me pregunto si esto también es mentir. Decir la verdad para mi es como producir yogures de la nada: no puedo, he de pasar por el supermercado; y al hacerlo, seguro que además de yogures traigo más cosas. ¿Lo entiendes? 

Están mintiéndote mi amor. Están mintiendo con sus palabras de literatura sudamericana y de tiempos verbales imposibles. Mienten más que hablan, más que escriben. Me arrancaría los ojos con cada frase que leo, frases que apestan a falsa retórica, intenciones de inmortalidad mal encubiertas. Vienen de descubrir los clásicos y ya nos están dando lecciones. Por eso tengo ganas de gritarles que yo no leo a Bodelér ni a Camís ni a Prust. Lee ciencia ficción conmigo y olvídate de todo eso. 

No se si me oyes. Además de yogures traje tiritas para las heridas y flanes para mejorar el humor. Y un libro de esos cutres que no se sabe muy bien cómo acaban en el Día. Quisiera dejar de sentir que algo está yendo terriblemente mal. Quisiera dejar de sentir que te me escapas y que es por eso que estoy llorando aunque bien podría ser que llore por otra cosa, por los yogures, por los flanes, por las palabras, por las hormonas, por… 

Quisiera que el haber empezado antes significase antes. Que todos los libros que leí y las cartas que escribí han sido registrados en algún sitio como pruebas. Quisiera poder gritarles que no saben nada, nada de nada, pero al abrir la boca se me ocurre que ni siquiera se si es cierto. Y que la única prueba que conservo, mi deneí firmado, tampoco prueba nada. Quisiera que un desconocido viniera a decirme “no te preocupes, todo va a ir bien”. Y poder creerle. 

Quisiera aplastar todas esas cabecitas repletas de novedades ideológicas, de planes, de excusas, de precios, de rebajas, de viajes. Lanzarlas contra la pared. Ver los sesos resbalando hasta el suelo. Seguramente eso me haría sentir mejor. Re-inaugurar columbine. Blood and fire. Si, eso estaría bien. Si conseguimos comprar un par de AKs por Internet. Ser una película de sábado por la tarde sólo por un día. Si, eso estaría muy bien. 

Y echo de menos algo, mientras todo se deshace como helados de verano, todo se ensucia, se pringa, se estropea.  

A.